viernes, 2 de enero de 2026

Cambiar la mente

Para muchos es una utopía pretender cambiar el mundo cambiando al hombre. Les desanima pensar lo corto que es la vida para empeñarse en semejante "tontería," cuando lo efectivo es cambiar el sistema, una revolución que cada quien imagina, más de acuerdo a sus propios intereses.

Pudiéramos preguntarnos que pasó con la Revolución Francesa, la Revolución Rusa, con Napoleón, con Hitler y Mussolini, y con todos aquellos que en su delirio creyeron que cambiarían el mundo. Valdría la pena preguntarse, ¿De donde viene el poder atómico? ¿Quien lo ha creado, por qué y para qué? ¿De dónde viene la guerra y por qué? ¿Quien ha destruido el medio ambiente y por qué? ¿Por qué no hay verdadera democracia en el mundo? ¿Por qué no hay libertad individual en el planeta? Si piensas que los responsables de tal estado de cosas es algún partido, alguna clase, algún sector de la sociedad, entonces estás equivocado. Por cualquier cosa que pase en el mundo todos somos responsables. La mente humana es la responsable de tanta locura que amenaza al mundo. La mente humana no ha aprendido a ser creativa, por eso hay tanta destrucción. Estamos cansados de ver manifestaciones contra supuestas injusticias y a favor de la vida, que terminan en saqueos, quema de vehículos, piedras y hasta balas contra la policía, heridos y muertos, una destrucción psicótica, y todo en nombre de la paz y la justicia. Se repite con insistencia que no hay otra forma de preservar la paz que la guerra. Maquiavelo decía que la mejor defensa es el ataque. La mente humana tiene que ser cambiada desde sus raíces, si sigue siendo ambiciosa, sectaria, envidiosa, competitiva, vengativa, resentida y destructiva, es una ingenuidad pensar que alguna vez pueda haber un mundo mejor, un mundo de paz, justicia y felicidad. En una oportunidad un estudioso de la conducta humana le dijo a un marchista. “Me intrigas mucho. Te veo en todas las caravanas, en todas las protestas, y gritas como el mejor. El respondió. “Yo también estoy intrigado porque siempre te veo observando, y nunca participas”. ¿Cómo te las ingenias?. Yo disfruto gritando. Es un ejercicio que me hace sentir entusiasmado y excitado. La vida habitualmente es un aburrimiento. Es un claro ejemplo de lo que pasa en los países subdesarrollados, por eso son de conducta tan imprevisible, porque de un día para otro cambian de querencia ya que no hay sentido de pertenencia ni compromiso ideológico. Se trata de una simple algarabía, una confluencia emocional circunstancial; aquello que Miranda llamó "bochinche". Hemos visto rodar y ser pateadas las estatuas de muchos hombres, que en su momento, se creyeron estar sembrados en la conciencia colectiva. Nadie puede estar sembrado en la conciencia colectiva, se puede momentáneamente estar bien colocado en la inconsciencia colectiva, y como en el inconsciente no hay principio de contradicción, los que hoy te adoran serán los mismos que mañana se avergonzarán de ti y vociferarán en contra tuya. Los pueblos como los hombres no necesitan tanta riqueza como felicidad. En una oportunidad una expedición de europeos encontró en la profundidad de la selva africana, una alejada comarca que ni aparecía en los mapas. Le dijeron al jefe: "Qué lástima que están tan lejos de la civilización" a lo cual el piache respondió: "Por el contrario, tenemos mucho temor que la civilización nos descubra porque estaremos perdidos". Que bendita sorpresa hubiera sido que Evo Morales hubiera hecho de Bolivia, una nación rica, y un pueblo feliz. Y que Chávez hubiera entendido, que para hacer de Venezuela lo que puede y merece ser, no necesitaba ser fanático de Fidel Castro ni enemigo a ultranza de Bush. Ni Fidel es Dios ni Bush es el diablo. Dios es alguien en quien proyectamos todo lo bueno y el diablo es en quien proyectamos todo lo malo. Dicho psiquiátricamente, son relaciones de objeto donde cada uno ha puesto sus partes buenas o sus partes malas. PARA CAMBIAR EL MUNDO SOLO HAY UNA ALTERNATIVA, CAMBIAR LO QUE EL HOMBRE ES Y AUTOMATICAMENTE CAMBIARA LO QUE EL HOMBRE HACE. DICHO DE OTRA MANERA CAMBIA LA CONCIENCIA Y LA CONDUCTA CAMBIARA SOLA.




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